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lunes, 10 de diciembre de 2018

Mi NO Maratón de Valencia 2018

Esta es una crónica de lo que NO ocurrió el día 2 de diciembre en Valencia.

El 28 de octubre se paró la preparación. En la semana 8/13 para el "día D".
Tan solo una semana después de anotarme "una buena Media" para ser octubre (1.29.13 en Fuenlabrada)

Fue en un rodaje con Edu y Rafa "drinkingrunners". Debía hacer 20 y en el 16 noté que el gemelo derecho se cargaba más de la cuenta. Por precaución paré, y menos mal, volví andando a casa.
El caso es que desde ese día, mucho reposo, mucho fisio, intentarlo cada varios días cada una de las semanas hasta el domingo anterior a Valencia, donde definitivamente di por perdida la maratón. Durante semanas tiré de ilusión y proyección en "efecto Zatopek" por si no fuera tanto como luego fue y por si de forma milagrosa llegara justo, pero llegara. Cosa que no ocurrió.

Contractura en el soleo primero, después más bien distensión. Complicado recuperar tal daño en apenas 4-5 semanas sin hacer milagros ni hacerse una avería mayor. Así que tiré de sentido común y paré la aventura hacia el décimo maratón. Los primeros días, lo llevé mal, para que nos vamos a engañar, pero al paso de los días fui dosificando la emoción y entendiendo que esta vez había tocado así y que poco más podía hacer que todo el esfuerzo derramado por intentarlo.

Me quedé con las ganas de completar mi segunda maratón con mi gran amigo Ric, que se calzó un gran maratón en 3.49 con preparación complicada y sin pestañear, y con los drinkingrunners con los que preparé esas 8 semanas en las que "no me enteré" que estaba preparando un maratón.

¿Las causas del parón?
A toro pasado, veo varias, aunque al principio no les enlazara. Es innegable que el factor "mala suerte" puede aparecer en una preparación pero también el de las "malas decisiones". A la sazón
identifico:
- Pegarme una tarde de saltos con el niño en uno de esos sitios de colchonetas tan chulos que ahora se llevan. Lo di todo durante una hora de saltos imposibles y el día siguiente me metí una media maratón a 4.14, ¿suena un poco mal no? Ahora lo veo como un error de principiante. En ese momento fue el típico plan chulo con el niño que no pensé llegara a mayores...
- Meterme un Media en 1.29 sin muchos entrenos para ese ritmo ni un peso adecuado.
- Cambiar de zapatillas en la misma semana.

En fin, lección aprendida. Sigo en fase de recuperación. Pasada la "quimera" de intentar correr el Maratón de Valencia, pasé al plan "que se recupere el soleo cuando quiera". Ya sin prisa, con más reposo, contrastes frío-calor, estiramientos, más fisio, etc.

Mañana volveré a trotar 30' y a ver qué tal.

El plan es recuperarlo en lo que queda de año, base en enero y empezar a preparar Ginebra en febrero. Tiempo, parece que tengo, solo espero que me acompañe el factor "buena suerte" que no me acompañó en esta preparación.

Seguimos!

domingo, 7 de octubre de 2018

Primer Bloque Maratón Valencia: Semana 5/13

Ayer completé la 5ª semana de entrenos (de las 13 previstas) para mi Maratón número 10: Valencia 2018.

La verdad es que este primer tramo se me ha pasado volando, puede que sea achacable a que, a diferencia de Roma después de la lesión, ahora sé que puedo y eso mentalmente carga menos.

También a que lo he decidido preparar y disfrutar "en modo tranquilo" (lo correré seguramente por encima de 5.30''/K), y eso hace que los entrenamientos sean muy asequibles, muchas veces sin mirar si quiera el reloj, y también, por supuesto, a que tengo la gran suerte de estas compartiendo gran parte de los entrenos: martes con los earlies a las 6.00AM de los DrinkingRunners, jueves con un compañero de trabajo en el Retiro y fines de semana, intento quedar uno si otro también con mi gran amigo Ricardo.

Con parte de los Drinking en una tirada de fin de semana.
 
Con Ricardo en la Alameda.

El plan consiste básicamente en 3 días a la semana con dos de rodajes de entre 10-12K y un día "más largo" el fin de semana donde suele haber algo parecido a controlados, pero claro, ajustando por lo alto al ritmo al que se correrá en Valencia (por ejemplo ayer, en los casi 18K metimos 8K a 4.48). Todo esto, confío en que suponga una base segura, lenta, y sin forzar lesión para el siguiente Maratón, el que debería empezar a preparar en enero-febrero y que si que será de ritmos más intensos (en mi estado actual, claro está)
Además de esto, hago dos días de fuerza por mi cuenta en casa, y la semana pasada hice sesión específica con el bueno de Luis del Águila. Todo avance para mi es poco en ese ámbito.

Volviendo a estas 5 semanas, he completado S1) 33,4 S2) 32,3 S3) 38,5 S4) 40 y S5) 40,6K, para una media de 37 (Fuí a Roma con 40K/semanales por lo que voy por la misma senda). La máxima "tirada" ha sido precisamente la de ayer de 17,5K con Ric.

La semana pasada me pegué "la alegría" de meter un diezmil, con calentamiento más soltar, al final salieron 16K. Carrera de la Educación Financiera y la Inclusión, copatrocinada por mi organización, y a la que me hacía especial ilusión acudir.
El Juan Carlos I es un parque realmente duro, sobre todo si metes dos vueltas buscando cuestas, y aunque en el primer cincomil aguanté por debajo de 20', en el segundo parcial pagué el pato y solo pude perder lo menos posible y llegar por encima de 41'. Pensé que estaba para menos pero tampoco puedo pedir peras al olmo si habitualmente no veo ritmos por debajo, ni siquiera de 4.30. Vídeo de la llegada pinchando aquí.

Llegada de la Carrera.

Resultado final 41.09 (oficial 41.03). Ritmo de 4.07, precisamente el mismo durante 21.097 metros en la Media de Azuqueca en mayo. Allí estaba en otra forma y era, sensiblemente, más llana ;)

Quedan 8 semanas que espero seguir disfrutando como estas primeras 5, en un par me escaparé también a la Media Maratón Fuenlabrada para intentar correr también en competición "un poco más rápido" que en el parque y salir de la monotonía de solo preparar Maratón en entrenos.

Mientras, dándole vueltas al Maratón de abril-mayo. En breve se resuelve la lotería del Maratón de Londres, y en caso de nones, habrá que elegir destino.

¡Seguimos!

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Fin de la temporada 2017-18. Comienzo de la 2018-19

Aprovechando la efeméride de completar un primer año completo de correr con buenas sensaciones y la vuelta a mi querido Maratón, voy a retomar un clásico sobre cómo fue el presente año de correr que acaba de finalizar y cómo se presenta el siguiente.

Resumen de la Temporada 2017-18

Entrenos
Repartidos en 3 bloques:

  • 414K del 1 de septiembre a la primera semana de enero.
  • 528K de enero al Maratón de Roma (8 de abril)
  • 445K del Maratón de Roma al 27 de agosto.
Total de 1.387K apróximadamente.
116K mensuales de media lo que equivaldría a unos 29K semanales. Más o menos, 3 días por semana.

No tengo comparación respecto a la temporada anterior porque no los registré. Este año, con Garmin nuevo y energías renovadas, ha sido más fácil.
He de decir que me ha sorprendido ver unos 1.400 kms anuales que para mi estado actual son muchos, hay que ponerlos en contraposición a los más de 3.000 que hacía "en las temporadas buenas". Tanto para valorar esta como aquellas. Nada es gratis.

Carreras 

  • 8 carreras (igual que la temporada anterior, la diferencia es que este año ha habido Filipídica)
  • 1 Maratón, ¡por fin! (Roma en 3.30 Vs ninguno la anterior)
  • 1 Media Maratón (1.26 VS 1.31 del año pasado)
  • 6 de 10K (1 de 37' pero con menor distancia, Carrera del Rayismo, 1 de 38', 2 de 39', 2 de 42' acompañando VS 7 del año pasado; 1 de 37', 1 de 38', 4 de 39' y 1 de 41')
  • Nada en Cross, Pista ni Montaña.


Mejores Puestos



Mejores Tiempos

  • 38'41'' (Canillejas 10K) VS 2016-17 37'57'' (Carrera de Madrid Norte Sur 10K)
  • 1h26'52'' (Media Maratón de Azuqueca) VS 2016-17 1h31'26'' (Media Maratón de Madrid)
  • 3h30'37'' (Maratón de Roma) VS no hubo Maratón en 2016-17.


Balance
Para mi es 12 sobre 10. Por fin tengo la sensación de volver a ser corredor. Ojo, no solo por volver a poder correr un Maratón y no lesionarme en el intento sino por la regularidad de estar todo un año corriendo, si 3 días y solo 41K semanales en la preparación de media, pero es que hace dos pestañeos no podía hacer ni uno a la semana tras la lesión.
Por otro lado, seguramente ha sido el año más duro de mi vida por el cóctel trabajo-familia-estudios-correr y sacar un Maratón y el tran-tran de seguir corriendo es para sentirse orgulloso.

Después estuvo el sueño de una mañana en Azuqueca ;) que me hizo ver que puedo correr una Media Maratón a poco más de 4', lo que antes podía hacer sin problemas en un Maratón. Vuelvo a lo mismo, no lo fijo como un punto de retorno ni de fijación pero agrada verse, como ese día, corriendo largo 'y bien' tras tanta tormenta estos años. Me han lucido menos los diezmiles pero el centrarme en la ''eterna distancia' ha hecho que no los haya preparado ni tan bien como el anterior ni tan frecuentemente.

Maratón de Roma 2018. Feliz como una perdiz, volviendo a mi amada distancia 4 años después.

Comienzo de la Temporada 2018-19

Enlazando el título del post con la parte final, estas semanas me encuentro ya de lleno con la nueva temporada de correr. Sobre todo puedo considerar que en esta, entro de todas todas. Por un lado, el domingo hago mi primera carrera de la temporada (10K de la Educación Financiera en el JCI) sin grandes pretensiones, ganas de participar en algo que copatrocina mi propia entidad y que me ayude a ver cómo estoy en ritmos más rápido y distancia corta para coger un poco de calidad en la carrera... en la preparación del que espero sea mi DÉCIMO MARATÓN.

Precisamente esta mañana me he inscrito al Maratón de Valencia, aquel en el que pude correr en 2.47.28 en 2012... que mis ojos nunca verán más en formato tiempo pero si en distancia y ciudad. Había un plan realmente chulo de los @drinkingrunners, a los que cada vez veo más, también engañé a mi gran amigo Ricardo a correr juntos, otra vez, su segundo Maratón y dicho y hecho, Maratón sencillo a ritmo disfrutón. Hagamos 3.45 o 4 horas, es lo de menos, ni quiero que la preparación me castigue (nos castigue) ni la propia carrera así que disfrutaremos el camino y el propio día D que se presenta espectacular.

Maratón de Valencia 2012. Mi actual MMP. Otra vida de correrr...

Después, en enero, quiero valorar si puedo pasar a correr 4 días e introducirlo en la nueva preparación. Engañado (y dejando que me engañen), he metido un Maratón (Valencia) con el que no contaba pues ahora mismo solo quería hacer uno en primavera pero veo asumible hacer uno 'más ligero' y otro, al ritmo que pueda. Para esa preparación contaré con Luis del Águila con el que sigo acudiendo mensualmente a sus sesiones de fuerza.
Participé en la lotería de Londres, que será resuelta a principios de octubre, ante el más que previsible descarte, valoro Ginebra, Copenhague o Edimburgo en mayo, sin haber nada concreto todavía.

Resumen, cruzando dedos, temporada de seguir disfrutando de correr (que facilita el necesario equilibrio cuerpo-mente), con dos Maratones y pensar que puedo seguir evolucionando, insisto, no tanto en tiempos sino en regularidad corriendo, sensaciones, no dolor, dos maratones, etc.

¡Disfruten sus trotes!

sábado, 22 de junio de 2013

Análisis del Maratón de Milán #MCM2013

Estáis leyendo bien, 2 meses depués de la Milanada vuelco el detalle de lo que aconteció en la capital lombarda.

Debí hacerlo a su tiempo pero ahora, que trascurrido el suficiente, puedo ver en frío cómo fue todo y... empezar a cerrar la temporada 2012-13 como ya comenté en el anterior post.
El último de este curso analizará en profundidad todo mi año atlético pero antes de eso, vamos con Milán, mi último Maratón, donde espero aprender de todo lo sucedido para mi próxima preparación, Francfurt, que comienza en apenas 9* días, ¡el tiempo pasa volando!

1. La preparación
Para entender Milán, hay que saber qué ocurrió antes de esa preparación: Valencia me dejó con sabor agridulce. Con MMP (2.47.28) pero con la sensación de que si no me llego a deshidratar en los kilómetros finales el botín hubiera sido de órdago.
Si a eso le sumamos que fue la preparación 'más light' realizada hasta la fecha, blanco y en botella, para la calenturienta mente de un maratoniano: "si meto más carne en el asador, obtendré un mejor resultado".

Desgraciadamente, las matemáticas no son las mejores amigas de la prueba de los 42.195.
Aposté nuevamente por 6 días por semana de preparación y volúmenes superiores, sin llegar al 'killer plan' que me mató antes de llegar a Rotterdam... el que adopté también era exigente, con 3 días de calidad... y mi cuerpo respondió en forma de rechazo.

Kilómetros en la preparación de mi 4 Maratones:
Donosti 2011: 1.029 kilómetros en 12 semanas* 86K/semana. (Marca final: 2.47.49)
Rotterdam 2012: 1.137K en 11 semanas* 103K/semana. (2.51.09)
Valencia 2012: 836K en 10 semanas* 84K/semana. (2.47.28)
Milán 2013: 1.037K en 11 semanas* 91K/semana. (2.55.47)
*no cuento la semana final del propio Maratón.

Mucha gente me dice que si quiero acercarme a las marcas que ansío debo meter más kilómetros, más ritmos, más sesiones... mi cuerpo, al menos el actual, no tolera tal.
En la comparativa anterior, más allá de que tengamos en cuenta que el día D pueden ocurrir muchas cosas (buenas y malas) y poco o nada relacionadas con la preparación... podemos observar que en mi caso 'menos es más'.

Me lo tengo que repetir constantemente: 'menos es más', 'menos es más', 'menos es más', 'menos es más'.

Y así será a partir de ahora. Tanto para Rotterdam como para Milán no asimilé los entrenos, salía cansado e, incluso, el peor de los escenarios posibles en la preparación milanesa, al borde de la lesión y gripado desde la semana 7, justo cuando más afinado debes estar.

2. La Carrera
Aposté a cara o cruz. Sabedor de cómo llegaba, me la quise jugar y no salió.
No fue nada sorprendente pero no quise quedarme con las ganas de 'que hubiera pasado si...'
Un 2.50 o 2.53 me hubiera dejado igual que el 2.55 largo cosechado.
Son 4 meses de sueños para ése día jugártela, tanto si tienes opciones como si no, jugártela entre comillas claro. Suelo pensar que más arriesgamos cuando menos tenemos que perder, y en mi caso, así fue.

Pasando la Media en 1.23.38 (En Valencia 1.22.24) iba vivo pero ya justo, cuando uno conoce sus fuerzas es difícil engañarse, y lejos del ritmo que me hubiera gustado marcar (3'59'' vs 3'55'')
Del 28 al 31 ya se fueron a 4'05''/K... de ahí a meta la sangría del siglo.

La pisada no aguantó y terminé como pude. Pero terminé. Sumando una etapa de sufrimiento más a mi bagaje como maratoniano.
Mucho más ampliado en la crónica de su momento.


3. Conclusiones 
En los aprendizajes tras Valencia me centré en que pensaba que valía 2.45 y que debía mejorar el apartado del peso, ¡un clásico!

Aquí me reafirmo en ambas pero la parte del tiempo es la menos importante de este lado. Como bien apunté, me gusta correr, me apasiona preparar y participar en maratón y es lo que me llevo de ello más allá de los numeritos.

Lo que me llevo de cara a empezar a preparar Francfurt, apenas a 9* días de ellos, es:
- hacer un plan a largo plazo con base lenta, con fondo sin pretensiones de ir rápido.
- 'menos es más'. Voy a retomar un plan de 5 días y 2 de calidad como mucho. Debo mimar el cuerpo, mantener las sensaciones de querer salir a morder al parque cada día, no tener la sensación de estar agotado día a día, cansado, exigido pero no muerto.
- cuidar extremadamente la parte de salud: la pisada me preocupa porque en realidad no sé si se ha corregido el defecto que apareció en Milán y en las semanas anteriores: el estrés por cansancio que hace que pise mal y todo se descoyunte. Fortalecer, osteópata, estirar. No lo puedo dejar al azar.
- peso peso y peso, nuevamente. ¿Lo conseguiré? No lo sé pero sigue siendo absolutamente necesario rebajarlo y hacerme más ligero.

Con retraso pero con necesidad de empezar a retomar el olor a sangre y fuego, en breve comienza mi próxima preparación y aquí estaremos para contarlo.

¡Te espero!
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ACTUALIZACIÓN 27/06/2013

*Resulta que echando mano de calendario y poniendo negro sobre blanco el francfurtiano plan... aún me quedan 2 semanas hasta el comienzo del reto :)
Así que no será el 1 de julio la fecha de comienzo sino el 15.


De esta forma, continúo de vacaciones ;) e iré incrementando poco a poco los kilómetros semanales, entre 40-50K espero, no más, espero que no menos.

Salud y Kilómetros.

viernes, 12 de abril de 2013

Crónica del Maratón de Milán #MCM2013

Finalizó la aventura lombarda, mi primer Maratón en Italia, tierra de grandes maratonianos y que guardaré por siempre en la memoria como una experiencia inolvidable.

En los próximos días espero encontrar tiempo para escribir sobre la prueba en sí, añadiendo un pequeño análisis de este Maratón por si algún incauto (léase en el sentido positivo del término maratoniano) decidiera correrlo el año que viene, el otro o el de más allá. Es una prueba sobresaliente que extrañamente no tiene tanta repercusión como otras a día de hoy, aunque estoy seguro de que la cosa cambiará en no mucho tiempo. Mimbres para ello, tienen de sobra.


Antes de la carrera
Llegamos el viernes a las 21,20 vía Linate, con apenas 20' de retraso (Iberia) taxi y al hotel: Ibis Milano Centro (a 2' de  y a 5' de Porta Venezia, excepcional ubicación, lugar hartamente recomendable. 3 estrellas, reservándolo en octubre 2012 salió por 65€/doble con desayuno incluido. A eso se debe sumar los 3€/persona/día que Milán cobra por hospedarse en un hotel, en función de la categoría. Hace un año y medio me sucedió lo mismo en Venecia, debido al gran patrimonio histórico y a las particularidades de la ciudad me pareció bastante lógico pero en Milán, no tanto)
El caso es que cenamos nuestra primera pizza y a dormir para descansar razonablemente bien, en torno a 8 horas.

El día siguiente, caminamos desde Porta Venezia por la calle de la moda milanesa: Corso Venezia hasta el fantástico Duomo, la temperatura era excepcional, cuando todo la semana daban lluvia el finde, y la Catedral bandera de la ciudad más aún. Subimos hasta arriba los preceptivos 250 escalones (bastante llevadero, nada que ver con al Torre Eiffel u otros ;) y divisar las espectaculares vistas de la ciudad (7€)
Despues paseamos por la Plaza, tras entrar en la Catedral (la tercera más grande del mundo católico tras San Pedro del Vaticano y Sevilla) y continuamos por la Galleria Vittorio Emmanuelle II rumbo a Vía Dante hacia el Castello Sforzesco, junto al cuál terminaría la carrera el día siguiente.
En la meta uno podía sentir el momento tan especial que se produciría el día siguiente, fuera el resultado que fuera. Brindamos deseos por la fortuna del día siguiente.


Comimos en un pub inglés en lugar cercano a la Feria del Corredor (Marathon Village), lasaña para el servidor y aterrizamos en el lugar de culto maratoniano del día previo. Feria sencilla, coqueta, pequeña pero tremendamente bien organizada. Más expositores de Maratones que de marcas. Apenas nada de Merchandising (me apenó que no hubiera gorras, quería llevarme una de este maratón ;(. La bolsa del corredor incluía camiseta técnica y poco más. Bastante pobre, aunque uno no se aventura en la suerte de Filípides por tal menester, sorprendía la carestía de la misma.
Como dato de interés: tras tanto buscar mi certificado médico de la prueba y la organización insistir en que debía portarlo en mano, nadie me lo pidió, aunque bien es cierto que lo adelanté vía mail escaneado en su día.
Cosas del directo...



Firmé en el Muro mi sueño de tiempo (2.45) y remontamos el paseo rumbo al Hotel para 'hacer que dormía' ya que raramente consigo enebrar siesta el día antes de un Maratón.
La relajación, el wifi gratis en el hotel ;) que se yo... nos sacó a eso de las 7PM del hotel y tras comprar calcetines en Corso Buenos Aires (Tienda NIKE, se me olvidaron los de competición, ¡menuda cabeza!) fuímos hasta el Navigli. La serie de Canales diseñados hace más 400 años por Leonardo y que tanta personalidad y animosidad le aportan a la ciudad una noche de sábado como la que nos aconteció.
Tiempo fenomenal y ambientazo de l'aperitivo en las terrazas (desde 8€ Aperol o lo que se tercie + tapeo ;)
Cena con españoles en Pizzería Magolfa (un clásico milanés) y a dormir vía tranvía a eso de las 12.
No concibo el sueño hasta la 1 como viene siendo habitual.



El gran día
Sueña el despertador a las 6.10 (la carrera era a las 9.20), llevo unos 30' ya semi-despierto.
Sorprende comprobar como maratón tras maratón, el mínimo de sueño son 5 horas, el máximo no llega a las 7, lo que puede representar fuente de preocupación al inicio, termina siendo incorporado como algo habitual. Lo importante es el descanso la semana de la carrera y anterior.
Aunque el desayuno del hotel empieza a las 6.30, tienen un servicio desde las 4 de la mañana para ofrecerte zumo, café, tostadas... lo suficiente para el Maratón.
A las 6.45 salgo del hotel a pie 5' hasta , la línea ROJA me llevará directamente en cosa de 35' a Rho Fiera. La nueva Feria Milanesa, que tanto quieren promocionar, dónde comienza la carrera.

Curioso compobar como, a pesar de las diferencias culturales, y nacionalidades. Un tren en Milán repleto de maratonianos antes de partir porta las mismas conversaciones, tics y manías que los que pueden acaecer en España, en cualquier ciudad.
Mi capisco del italiano me deja entrever conversaciones sobre: la cancelación del Maratón de NYC, un chico interesado en correr en Estambul, otro que declina Valencia, la chica que corre el relevo (Maratón entre 5 componentes) y que está empezando y no se atreve con el maratón... así hasta Rho.
Es posible que lo de la cultura runner (o maratoniana) sea real y no un mito...

Desde la salida del metro hasta la zona de comienzo del Maratón, unos 10' caminando. Se nota que estamos a las fueras, más fresco, aunque no vamos mal de de temperatura. Está techado, si lloviera, no nos mojaríamos.
Cosa que comienza a hacer tímidamente en unos minutos.

Deben ser las 8.10 de la mañana. Tengo una hora y poco para prepararme. Tiempo más que de sobra para observar el ambiente. Relajarme. Concentrarme... En la planta baja de un pabellón han habilitado espacio para cambiarse, calentar... en definitiva, pasar los minutos previos a empezar a trotar.
Detallazo de la organización: grupo de danza africana con tambores. Los runners alucinan, algunos hasta se animan a danzar antes de la carrera. Creo estar delirando...

A las 8.45 empiezo a calentar dejando la mochila tranquilamente en uno de los camiones ubicados al efecto.

Son las 9.10, esto va a comenzar. Presentación de los atletas de élite, cheerleaders animando al personal y el momentazo previo: el Himno italiano.
Orquesta que lo interpreta. Estoy situado en la tercera fila. Cajón amarillo, sólo después de la élite. Entre 2.30 y 3 horas. Los italianos empiezan tímidamente a tararearlo y terminan cantándolo a grito pelado.
Casi me uno al coro. Si fuera transalpino, después de semejante chute, salgo detrás de los africanos ;)
El caso es que tal acto solemne me pareció formidable, para nada fuera de lugar.
Compases de we will rock you y bummmm! Empezamos!



Los primeros 20 kilómetros del Maratón trascurren por las afueras. Ya estaba preparado mentalmente para ello. No parecen muchos, no se me hace pesado. Apenas hay animación pero el aire solemne y emocionado de la carrera lo embarga todo.
La temperatura para correr es perfecta, llueve ligeramente pero no molesta. Rápidamente encuentro un grupo. Más rápidamente aún me doy cuenta de que no voy bien. Si a los 5 primeros kilómetros de un Maratón te encuentras semi-forzado y marcando tiempos ligeramente superiores a los ideales (3'58'' vs 3'55'' objetivo) es que algo no va bien.
Paso el primer 5.000 en 19'46''. En realidad, el tiempo es lo que menos me preocupa. Pensaba que haría más viento del que estamos padeciendo y que el día sería de perros y, sin embargo, mi única y real excusa es que no voy. Es curioso como tengo en mente no desgastarme tirando de grupos consciente de que voy más justo que nunca pero al verme tirar ocasionalmente por azar o decisión, que al final la cabra siempre vuelve al redil, no encuentro el ritmo que uno debe obtener fácilmente los primeros kilómetros de una carrera así. Nunca había experimentado algo así, los primeros 20K son para ir silvando y yo parecía que ya iba con la gasolina justa.

Intento no pensar en ello. Encuentro buenos compañeros, una griega parece que lleva buen ritmo y la acompaño algunos kilómetros. junto con un interesante grupo que se ha formado. El segundo 5.000 sale un poco más lento, paso el K10 en 39'41''. Hago cálculos rápidamente, son 30'' más lento de lo que deseaba, esto me proyecta 2.47' de seguir así... pero claro, soy consciente de que me está costando horrores llegar al lap por debajo de 4'. Para más inri, en ocasiones, las pulsaciones suben de 170 (mi horquilla maratoniana está entre 166-168)
Parece un réplica de Rotterdam, hace un año. En esa ocasión estaba buscando tiempo más ambicioso aún pero la sensación era la misma: no encontrarme cómodo en el ritmo, laps que no llegan y pulsaciones altas.

No es que me machaque mentalmente en carrera es que simplemente soy consciente de que la cosa no va bien, apenas ha comenzado, y que tocará sufrir.
Igual podía haber aflojado un poco pero no, decido seguir, intentar que salga el ritmo por debajo de 4' y que Filípides dicte sentencia cuando estime conveniente. Como esa fe absurda en que, aunque todo pinte mal, terminará bien. En el fondo, eso es creer, ¿no?

Sigo a mi ritmo y pasado el Bosco in Città dejo a la griega y voy del K10-20 con un Polaco que va sobrado (foto de más abajo)


Va tirando casi todo el rato, hasta que se me escapa. Va como nervioso, parece que se le escapa la marca. Dejamos atrás San Siro y un tramo de autopista que comportan las dos únicas minisubidas del circuito, sobre los kilómetros 16,5 y 17,5... descontando esto, el Maratón más llano que vi nunca, es un llaneo (o llanero ;) solitario de principio a fin.
Pasamos la Media Maratón ya entrando en Milán 1.23.38 (En Valencia 1.22.24), si fuera bien no estaría mal para seguir remando pero es el paso de Media más forzado que he hecho en mi vida. Lo sorprendente es que pisando mal, concentrado en cada zancada, intentaba llevar la mente en blanco mirando como ponía el cuerpo había llegado hasta ahí.
Para ilustrar mis problemas biomecánicos sirva el ejemplo que desde el K10 apróximadamente notaba como ocasionalmente mi pie derecho golpeaba mi gemelo interno izquierdo. Cuando algo así sucede, algo no va bien y se cobrará su peaje a no mucho tardar.

Nos hemos cruzado con dos 'postas' del relevo del Maratón Ekiden que organizan paralelamente. Son los primeros ánimos que recibimos, hasta el K20 apenas hay nadie. Sin embargo, no sé si por la experiencia de cada vez llevar mejor la soledad, el asunto y la concentración en mí, no me importa, no me entero de si hay alguien o no, suficiente tengo con ir a lo mío.

El caso es que intento ganar la partida por la cabeza, sé que tengo los kilómetros más bonitos del Maratón por delante: el centro de Milán y pareja esperando en el Duomo.
Sobre el K24 pasamos por delante de la impresionante Stazione Centrale, con un giro de 180º fantasmagórico. La prueba se va cobrando su peaje, ya vamos en solitario.


Unidades aisladas, cadáveres que recoges (y eso que yo no iba para tirar cohetes en ese momento) he sobrepasado el Hotel en el que me hospedo junto a Giardini Publici. Mini-objetivo superado, días previos pensaba que si la cosa se daba tan mal como para abandonar, lo tendría cerca...
Mi cabeza está en el Duomo, necesito verlo y a la persona que me acompaña. Sigo creyendo.
Guardo de la esperanza de que a pesar de lo mal que voy, aguante el chasis.
Desde Porta Venezia nos hacen bajar por una vía que tiene otro giro de 180º, es falso llano pero subiendo ya se nota, son 27K a las espaldas. Ya es una contrarreloj individual. Voy sólo.
Voy entre los 100 primeros (hoy puedo ver que por el K30 iba el 82º habiendo salido el 112º el K10)

Bajo Corso Venezia, la vía que bajaba caminando el día anterior alegramente con el ánimo de darme el gustazo corriendo jodido pero delante en en Maratón internacional y por el centro. No hay coches. Milán dedica (y cierra) su Maratón al tráfico el domingo. Bicis, skates, corredores, MARATONIANOS inundan sus calles.
Paso por delante de la bellísima Santa Babila y ya casi tengo el Duomo.

Tramos de adoquín, loseta grande, pavé pequeño, hay de todo. Duelen muscularmente, ya afecta todo pero hay que seguir. En estas zonas hay mucha gente por las calles. Incluso un grupo de cheerleaders que anima antes de entrar en la Plaza. La estampa es preciosa.


Creo estar en un sueño. La belleza es sublime. Corriendo tú, y una ciudad parada, varada para tí sola. Veo a mi pareja, me anima. Esta vez sí, le dedico una sonrisa de oreja a oreja aunque no se puede imaginar lo mal que voy de patas ya. El mazo está a puntito, ya lo huelo.
Parece que es clemente, que me deja ir dignamente delante de ella en ese tramo.
Paso el K30 en 1.59.26 ya perdiendo segundos los últimos 5K (En Valencia lo paso en 1.57.34 y puedo compararlo ahora...) Paso por la Scala y peno. Ya estoy muerto.

Aunque los últimos kilómetros consigo bajar de 4' (siempre por los pelos) del K28 al 31 ya se van a 4'05''-06'' y da comienzo la sangría. Ridícula comparado con lo que vendría a continuación.
Es curioso como el maratoniano se obsesiona por cumplir religiosamente sus parciales al principio y después, si encuentra el muro, no pierde segundos, pierde la vida y lo que podía afligirle en forma de 2'', 3'' o 5''... pasa a ser irrisorio con la pérdida de 20'', 30'' y hasta 50''. Una auténtica catarata desbordada.

Para el que no haya corrido Maratón, o para el que no haya encontrado el Muro corriéndolo es difícil explicarle exactamente lo que ocurre pero lo intentaré: es algo cercano a un vacío de piernas.
Como si la energía que te acompañó 'fácilmente' durante 20, 25K hubiera desaparecido súbitamente... para no volver.

Del K32 al 35 paso al primer nivel de sufrimiento: 4'16'' 18'' 25'' y 26''. Paso a un español de Toledo y le digo que tire, me dice que ha petado. 'Ya somos dos', le respondo.
Es la única 'conversación' que mantengo en toda la carrera, ¡y menudo momento! Me sorprendieron los italianos por tremendamente ceremoniosos con la disciplina maratoniana. Nadie decía nada. Era un velatorio en movimiento.
Me pasa la griega que dejé por lenta al principio de la carrera, como una exhalación... la 'chica lenta' termina en 2.47.19, ¡vaya! casi 20'' por debajo de mi MMP. Se vuelve a demostrar que un Maratón ¡é molto longo!

Estos días comentaba que tengo el primer nivel de sufrimiento maratoniano: petado, reventado por dentro, sigo, no paro, no hago caso a mi cabeza que evidentemente dice que pare, lucho pero no consigo correr rápido o no perder la sangría que me acontecería desde el K35.


Hay gente que con semejante estado sigue y no pierde tiempo, a eso le llamo yo el segundo nivel de sufrimiento. Ya es de 'Master'. No sé si consigue llegar a ese nirvana maratoniano algún día.

Lo siguiente fue el derrumbe: 7 kilómetros entre 4'40'' hasta incluso 5'/K. No fue épico.
Como en Rotterdam, ya voy reconociendo las sensaciones de mi cuerpo.
Sé que roto, puedo seguir a ese ritmo sin lesión y llegar.
No quería cabrearme, ni molestarme. Había peleado 'bien' 30-32 kilómetros, 'regularmente' hasta el K35 y de ahí a meta, a cuatro patas.

Darle la vuelta a la gorra, ponerse el mono de faena maratoniano y terminar dignamente.
Me dedico a reconocer cada gota de sufrimiento en mis piernas, me pasa gente, tantos como 40 tipos en 12 kilómetros. Para el nivel de derrota que acumulo no son tantos, aunque a mí me parecen miles.

El tramo final se me hace eterno, sólo pienso en terminar mi CUARTO Maratón. Por eso, por hacerlo a pesar de todo lo acontecido quiero entrar cómo si de mi Mejor Marca Personal se tratara:


Con una sonrisa, valorando donde estoy y que, una vez más, he llegado.
Al pesar del tiempo (mi peor marca de nunca) y del sufrimiento (igual o más que el de siempre)
Debo congraciarme con hacer lo que deseo y sueño, en tierras lejanas acompañado de mi ser más querido.
A ella va dedicado mi gesto:


2.55.47 (4'10''/K)
124º de 3.514 llegados (había 4.800 inscritos, me pregunto dónde terminaron...)
Mi Carrera en Garmin
Resultados cada 5K en TDS.

Clasificaciones Maratón de Milán 2013
Fotos Maratón de Milán 2013 en marathonphoto.com y Giogara.




Termino lejos de donde soñaba pero termino otro Maratón más. El cuarto, primero Italia.
Todos por debajo de 3 horas.
Da la casualidad que mis dos en España (en otoño) se cuentan por 2.47.xx.
Mis dos 'extranjero' en petadas (primavera) en 2.51 y 2.55.
Aún así, correr fuera es tremandanente motivanete y emotivo.
Volveré a hacerlo. Y volveré a soñar con que consigo mis sueños de marca, pero sobre todo de experiencia haciendo lo que me gusta.
Este Maratón me ha enseñado que el 'numerito' no puede condicionar mi existencia, mi feeling sobre 3 meses de luchas y casi 3 horas de extenuación.
¡Menudo reduccionismo! No, no y no.

Mis gestos lo dicen todo, a pesar de los pesares y el tiempo logrado, volví a ser feliz corriendo, entregándolo todo. No hubo más, no pude sacar más.

Estos días, continuaré analizando las causas y encontrando fórmulas para recuperarme y preparar mejor el próximo Maratón, porque nadie dude que seguiré ahí, intentándolo.


PD: el polaco que tenía prisa terminó en 2.43.50, ¡increíble!
PD2: segunda petada en cuatro maratones, no me dolieron las piernas en toda la semana. Espero que sea síntoma de buenas marcas en 10K durante abril y mayo ;)

FRANCFURT ON THE MIND!

miércoles, 3 de abril de 2013

La Sonrisa de Donosti #MCM2013

El ritmo por kilómetro, el paso por Media, las pulsaciones, el tiempo final...

Más allá del dato numérico, lo que quiero experimentar y recuperar en Milán es esto:



No me refiero a no sufrir. Eso, lo tengo claro, llegará y sucederá.
Forma parte de un Maratón y como tal, estoy preparado física y psicológicamente.

Hablo de una sensación, de congraciarme en los metros finales y en la llegada con el trabajo realizado.

En Rotterdam llegué tan castigado que no sonreí, solo albergué muecas de dolor por la travesía de más de 10 kilómetros por mi desierto particular holandés.

En Valencia, tan decepcionado por el bajón final que no disfruté de la llegada, casi me lamentaba por esprintar tanto (después de tenerlo) apenas rascando unos segundos a mi MMP.



Más allá de una marca, que sea la que sea, no lo es ni lo será TODO.
Están los entrenamientos, la gente, el esfuerzo, los problemas salvados, el tiempo invertido, las ilusiones, las recompensas a medio camino, tantas y tantas cosas y al final...

Una SENSACIÓN que no experimento desde mi debut, en Donosti 2011.

La de ser FELIZ con la batalla planteada, con el trabajo realizado en su conjunto.
La de llegar de esta forma.

Apenas 3 días. Domenica, ¡maratona!