Lo que quiere decir que ya todo el trabajo está hecho (llego el día 30 por la tarde/noche y espero hacer mi último rodajillo antes de la carrera) para bien o para mal poco puedo aportar de más.

La contemplación de mi pasado, presente y futuro runner solo hace que pueda sentirme orgulloso de lo realizado (hace un año no podía correrla, no tenía marca) y con ganas de que llegue la Hora-H en la que el corazón se te sale del pecho de la emoción, los nevios a flor de piel y la boca se abre para sonreir de alegría hasta el infinito. La marca es lo menos, y de ser, será para otro año.
Ah! por cierto, ¡Feliz Navidad Runner!
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