miércoles, 30 de mayo de 2012

Derbi de Aluche: 1.000 ML en 2'52''91''' (No Oficial)






Ayer se produjo uno de esos encuentros atléticos enternecedores, de esos que nos hacen dar aún más valor a este deporte, al atletismo que todos queremos, y que hunde sus raíces en la parte más romántica y amateur del asunto.


Un puñado de locos del correr nos juntamos en la Pista de Aluche en representación del grupo de entreno de Jose Sanz en Barajas (los foráneos entre los que me incluía) y los locales aluchenses, dispuestos a completar un mil a todo tren, y después 6x400, una vez recuperados, hasta donde nos dejaran las piernas.


El mil fue espectacular. Fernando Garrido, mi querido compañero de correr, también se acercó, y junto con el jovenzuelo francesito que entrena en Barajas hicimos un grupeto fabuloso.
Jose nos tiró hasta el 600, ahí cogí yo el testigo porque pensé que íbamos parados, ni siquiera miré el reloj en todo el mil, Fernando me espero a la curva del 200 donde me atacó, le aguanté y estiré... pero dejando el flanco abierto para que Pierre lanzara un grito y un ataque portentoso, nada pude hacer en sus última 100 metros.

La criatura gala terminó en 2'51'', servidor en 2'52'' y pico, y Fernando en 2'53'', otros muchos bordeando el 3'00'', y otros tantos con marcas superiores pero que en cualquier caso superaron las que nunca hubieran hecho.

Nunca he corrido tan rápido, recuerdo un mil en una Quedada de la Tapia en 2'50'' pero también me viene a la cabeza que era cuesta abajo, sin frenos ;) y no puedo asegurar que estuviera bien medido.


Creo que pude hacer más, si no llegar a tirar en el 600 y, me quedo esperando a que otro lo hiciera. Y, además, lo que más me gustó fue que no me sintiera tan extraño en ese entorno como el pasado sábado, ya me sentí más cómodo y familiar en el tartán.


Más confianza para las pruebas que todavía deseo completar estas semanas en pista (800, 1.000, 1.500, 3.000 me encantaría una de cada ;) y para el domingo, 3 de Junio, la Carrera de Madrid, Norte-Sur, y ¡mi asalto a los 34'!

PD: Por cierto, sigo sin zapas de pista ni clavos pero en breve pondré solución a tal dislate ;)

lunes, 28 de mayo de 2012

Trofeo de Mostoles: 1.500 ML en 4'31''49'''

El sábado llegó uno de esos momentos que uno guardará por siempre en su archivo personal de efemérides relacionados con esto del correr: ¡debuté en pista!

He tardado once años en acercarme a un óvalo a dar vueltas de forma oficial, ¿los motivos de esperar tanto a la primera vez? Entre otros, que no me apasionara el asunto, que cuando llegaban las citas yo ya estaba lesionado, cansado o fuera de forma y, bueno, también el pavor a no hacerlo bien.
¡Que la gente en el tartan corre mucho!

Esta vez, he podido vencer todos aquellos fantasmas y procurarme un debut y algunas fechas más en la cabeza para las próximas semanas en las que espero repetir en la distancia y probar en otras.
Lo importante es descubrir nuevas pruebas, sensaciones y continuar estimulado en este gran deporte :)

Nombrado el penúltimo, salida por la calle 8, ¡tapado! Cortesía Gonzalo García 'Gudurix'.

El caso es que me acerqué hasta Móstoles con la intención de rondar los 4'30''. Tiempo bastante ambicioso para un debut, más aún teniendo en cuenta que no he preparado específico, no entreno en pista y no conozco los vericuetos de la táctica en este tipo de pruebas, sin embargo, gozaba del pico de la ola posmaratoniana, tres semanas atrás había hecho un mil a 3'00'', tras hacer 3 series de la misma distancia e intercalando 500, por lo que pensé que no estaría muy lejos de ese tiempo si había sido capaz de hacer eso en un parque.
Pudo conocer a un gran forero y tuitero como Gonzalo García, 'Gudurix' que me animó y realizó unas fantásticas fotos de las pruebas, también a algunos parisinos, incluido Alberto que disputó los 3.000.
Iba sin marca por aquello de no haber disputado nunca esto y con la premisa de correr mucho detrás de los que marcaran estela llevadera y aguantar hasta el final.

Salida loca, zancadas de galgos que dan miedo. Cortesía Gonzalo García 'Gudurix'.

Salida de locos, y me planto detrás del grupo que lleva la voz cantante con misión de seguirles hasta reventar, como luego efectivamente pasó. Mis ínfulas aguantaron vuelta y media, calculo que rondaría los 2'50''-55''/K por aquel entonces pero entonces, el grupo se marchó a pasos agigantados (terminarían en 4'14'') y mi gasolina se fue evaporando poco a poco.

David Colinshaw tirando a muerte, clasicómano del milqui, servidor a kms. Cortesía Gonzalo García 'Gudurix'.

El final fue un monólogo en solitario, muchos metros de distancia por delante, y ventaja de unos 30 metros por detrás. La tercera vuelta se me hizo eterna, en la última apreté para intentar limar el pinchazo que ya acumulaba y la más que posible posición que perdería si alguien allá atrás remaba más que yo, como así pasó ;(

Aunque en la pista no es buen negocio correr sólo, ¡elegí muerte! Cortesía Gonzalo García 'Gudurix'.

1.500 metros lisos en 4'31''49''' (ritmo 3'00''-01'')
9º clasificado de 15 en la FINAL B (en la A, ¡los 15 bajaron de 4'27''!)

Contento por el tiempo, a los pocos minutos también por la carrera, aunque luego tras pensar más detenidamente en ella me dí cuenta que aposté demasiado fuerte de inicio, más aún viendo las fotos que todo lo delatan :)
Sin embargo, hubo dos grupos claramente diferenciados y de quedarme en el detrás tampoco hubiera tenido seguro bajar de 4'30''.
En cualquier caso, para eso estamos aquí, disfrutar y aprender.
Me gustaría meter alguna prueba más de este tipo, aprovechando la experiencia para correr de forma más táctica y... llevando zapas de pista, porque, prueba de agudeza visual, corrí con voladoras de 10K, las mismas que me llevaron en la Liberty por debajo de 35', igual ahí puedo rascar algún segundillo ;)

Quién me lo iba a decir ¡Me gustó la pista!

martes, 22 de mayo de 2012

Carrera Liberty 2012

Por fin llegó el domingo. La verdad, le tenía muchas ganas a la Liberty, no por nada, el circuito es bonito (Subes Castellana bajas Príncipe de Vergara) pero duro como el sólo (calculo al menos 6 kilómetros de subida y unos 3 de bajada en el total de sus 10 kilómetros), así que imagino que había 'algo de revancha' de Rotterdam y un bastante de buenas sensaciones de algunos entrenos en semanas previas.

Entonces, ¿por qué no intentar alguna quimera? ¿algo así como bajar de 35' en una pared? Porque, de verdad, sigo mirando el circuito unos días después y me lo sigue pareciendo.
Supercompensación y coco, interesante cóctel para conseguir algo casi imposible.
Apenas lo había hecho 5 veces en 53 intentos en mis 11 años de correr.

El sábado tenía una comunión de esas de comer y beber mucho, apenas 6 horas de sueño, sensaciones de estar mucho más pesado que hace un mes y pico en la infausta ciudad holandesa... y sin embargo me quería comer el asfalto. Quitarle hierro al asunto, estar preparado y sin presión ayuda más de lo que nos creemos.



Foto entrañable con parte del Pepe Team.

Calenté con el fantástico PEPE TEAM. Me posicioné en la salida con Arturo, saludé a Jesús y Juan Diego del Edward, Fernando Sebastián (organizador de la carrera al que conocí en la Feria del Corredor, un crack de esto y al mismo tiempo metido en Rayo Herald) recordaba micrófono que venía 'a por los 35' ante el asombro de los presentes, y el mío propio, por la mención y el tiempo ;)
Como hace el mentiroso, cuando uno se repite tanto la misma cantinela se la llega a creer :)


Salida en Goya. Cortesía de Pepe.


Así que salí con la consigna de no morir subiendo, y matar bajando.
El primer kilómetro, con al menos 50 personas delante (¡alucinanete cómo sale la gente!), lo pasamos Arturo y yo a 3'10'', aunque imaginaba que estaba mal medido (Garmin y sensaciones) no quería cometer la torpeza de llenarme de láctico y completar una subida dramática y pesada.
Fuímos regulando y buscando el ritmo, la temperatura era perfecta, cosa de . Arturo marcaba la marcha de manera perfecta, su correr es fluído, yo le iba a la zaga pero no podía cambiar, no podía ponerme a su altura en busca de más fuerza. Pasábamos corredores y no era consciente del ritmo, me dio la sensación de que al menos 3 kilómetros no estaban bien medidos por lo que opté por no hacer mucho caso a los puntos kilométricos de la calzada. Calculaba que íbamos a 3'36'' apróximadamente subiendo, cosa que tampoco estaba mal para semejante subida pero que me alejaba soberanamente del sueño que me había creado en mi mundo de la piruleta.


Rebasando el Bernabéu, Julio Rey al fondo. Cortesía Forofos del running.


Coronamos el Bernabéu, Arturo me dice que tire si puedo, y le digo que voy justo, y lo cierto es que era así. No puedo tirar en subida, en bajada si el cuerpo responde así lo haré. Justo en Cocha Espina ya me pongo a su altura y empezamos a manejar el timón conjuntamente. Hemos pasado a mucha gente. Pytu del Menorca (un crack de tipo) nos hace unas fotos y nos anima.


Subiendo Concha Espina, nos alcanza el grupo que nos perseguía. Cortesía Pytu.

Vamos a enfilar la bajada, ¡ya está hecho les digo! a él y dos compañeros de batalla en la grupeta improvisadamente formada.
Me empiezo a encontrar fuerte, comienzo a ver el ritmo por debajo de 3'30''/K en el Garmin, continúo, me maravillo de poder correr sin guardar el esfuerzo para dentro de 20 kilómetros como en un Maratón, no me acordaba ya de esto. Sé, que en el peor de los casos me quedan 2-3 kilómetros, apenas 10' largos de correr, que no de sufrimiento, estoy corriendo, no me duele nada, parece que cada vez más rápido, estoy disfrutando como hacía no mucho.
En el K7 pongo el global y calculo que tengo que puedo andar por los 35' cortos al ritmo que voy.

No acabo de creerme el ritmo que estoy desarrollando hasta que en el K8, apróximadamente, Arturo me dice 'tira, tira, tira, mira como vas...' o algo así, es como si aunque fuera bien no quisiera creer para mis adentros que fuera tan bien. El caso es que Arturo está en mi cabeza como referente, que ha hecho 33's este año varias veces y ahí estoy avanzando espoleado por él.
Cuégalos, un crack de twitter, me anima en Príncipe de Vergara (luego sabré que es él) y me dice 'pero yo pensé que Darío corría más' a lo que respondo 'ya me gustaría'... (me toma un vídeo de 4'' bastante chulo) a esto que Pedro Duque, otro gran corredor y tuitero, nos engancha con la bici y anima, me dice que regule para el final en cuesta hacia el Palacio.
Es lo que hago pero aún así subo muy bien, nunca se me dio mal tal labor, pero esta vez seguramente una de las mejores veces, de los mejores finales que he hecho.
Veo mucha gente animando, pocos por delante. Voy feliz hasta el final. Diviso el marcador.


Recta de meta. Cortesía Forofos del running.

Llego a meta y no lo creo, voy a bajar de 35' en una Liberty. Increíble.
Últimos miles en 3'23'' (K8), 3'25'' (K9), 3'15'' (K10)
Vídeo cortesía de corriendovoy, entrando en 34'50''.


Celebración en meta. Cortesía Runners.es

34'50'', media de 3'29''/K.
14º de 6.828 llegados. 6º Senior masculino.
Clasificaciones Carrera Liberty 2012
Mi carrera en el Garmin.

Una carrera, tiempo, puesto... difícil de explicar y entender por todo.
Es mi 5ª MMP de siempre, 22'' por debajo de la cosechada este enero en el Páris cuando fuí a tope en un circuito más benévolo.

Por un lado, sí, es cierto que tengo una preparación brutal encima de Rotterdam y una distancia más amable para defenderme pero por otro lado, llevo entrenando apenas 4 días por semana desde que terminó todo aquello (15 de abril) en sesiones de 7-10K, he cogido peso y llevaba un cuerpo poco descansado hasta la cita.
Si a eso le sumamos que muchas veces, bastante entrenado, no he conseguido bajar de 35' dejándome el alma y que la Liberty es un recorrido bastante exigente como para intentar hacer una marca interesante, concluyo que el cuerpo es una caja de sorpresas. Cuando menos lo esperas te da lo que entregaste, y te enseña la lección de que el entrenamiento siempre queda, aunque es posible que aparezca en una fecha en la que a tí no te gustaría (hubiera preferido que fuera en Rottedam la verdad :)

Muchos dicen que esta marca vale menos en otro circuito, no sé si la ola durará tanto, pero el 3 de junio, ya enloquecido tras lo acontecido, voy a intentar bajar de mis 34'14' de Laredo 2011.

Visto lo visto, ¿por qué no?

jueves, 17 de mayo de 2012

REPORTAJE en Corricolari 'Soñar para Mejorar'

Corricolari es una de las revistas míticas del mundo del correr a nivel nacional.
[Realmente no sé porque hago esta introducción porque imagino que (casi) todos la conocéis]

Cuando empecé en esto fui socio durante varios años en su formato papel. En sus páginas encontraba el alimento necesario para mis inquietudes, sueños y dudas respecto a todo lo que estaba empezando a descubrir y sentir relacionado con esta pasión.
Después, el aluvión de información en internet, mi lesión y el tiempo hicieron que perdiera un poco el contacto con la publicación... hasta que volví a recuperar mi afición por ella el año pasado recibiéndola, en formato online cómodamente cada mes en mi bandeja de correo.


Este mes de mayo, en su número 72, aparece un reportaje sobre el que suscribe que recapitula mis sensaciones antes del Maratón de Rotterdam, mi acercamiento al Maratón, más atrás mis comienzos y mi lesión 2006-2008 que he relatado tantas veces en este cuaderno de bitácora.

El gran Alfredo Varona, célebre autor de libros de este nuestro deporte como 'Filípides Existe' y 'Desafío al Maratón', escribe ahora mismo para la propia Corricolari o sportyou.es, entre otros, quiso hacer un artículo sobre Psicología y Maratón.
Tras dos horas y pico de conversación y algunos contactos telefónicos alumbró el artículo que podéis leer en la revista. No sé si deparó un contenido muy relacionado con su intención al final pero como 'protagonista' del texto creo que captó y resumió con gran propiedad mis 11 años de correr y mi asalto al Maratón en apenas unas páginas. Me sorprendió poderosamente que pudiera convertir en algo cuasi lógico, un caos de conversación, sucede cuando hablas con mucha pasión de algo con muchos matices ;)

Por cierto que el título del reportaje me encantó, en realidad, aparecer en Corricolari es un sueño hecho realidad en sí mismo :)

El reportaje aquí.

¡Espero que os guste!

PD: como ya le dije, la pena fue no rematarlo con una mejor marca en Rotterdam pero ¡prometo vendetta en  las próximas citas!

miércoles, 9 de mayo de 2012

Vuelta a los Diezmiles, ¡vamos!

Recuperado ya por completo del Maratón de Rotterdam, no en vano, estoy en la 4ª semana desde su finalización.

La primera, como en el primero, la destiné a descansar por completo 3 días y luego a correr apenas 3 durante 20'-30' sin mirar el reloj. Las sensaciones no eran de haber terminado un Maratón la verdad, sino de una Media o un diezmil, quizás fue motivado por el pinchazo en la última parte.

Las dos siguientes ya metí rodajes de 10K a 4'30'', y sobre todo estos días algunos kilómetros más, y unas esperanzadoras series este mismo lunes que me hicieron tocar un mil a 3'00'', con bastante recuperación eso sí (el entreno completo fue: 3x1.000-500 a 3'12''-1'27'' / 3'11''-1'27'' / 3'00''-1'27'' con R3' y 5'] pero con sensaciones de poder, que me han hecho ver que puedo intentar algo chulo en lo que resta de temporada.

La distancia elegida para probar esta 'ola' (resacón post-maratoniano que espero me posea en forma de pico de rendimiento) son los clásicos 10K a los que tanto tiempo e ilusión he dedicado durante estos años y en los que me apetece regresar.



Las carreras:

- Liberty (20 de mayo) Ya conozco su dureza pero aún así me apetecía probar y ver cómo sale el asunto.
- Norte-Sur (3 de junio) Uno de los mejores perfiles de Madrid, mucha bajada y homologada, no me fijo límites ni expectativas de salida pero puede salir un buen crono.
- Proniño (17 de junio) A las dos anteriores ya estoy inscrito, esta todavía no lo tengo del todo claro pero podría ser una buena opción en caso de no salir del todo contento o tener ganas de más.

Para finalizar el año, me gustaría intercalar alguna prueba en pista, estoy inédito en registros en el óvalo y creo que ya va siendo hora de inaugurarlos.
Desde el 1.500 hacia abajo me atraen especialmente.

¿Quién dijo que la temporada de un maratoniano no da para todo? :)

Eso sí, a partir de julio la esperada bajada para preparar la parada técnica y necesaria de agosto, donde recargaré pilas, para volver a tope en sus últimos días para preparar mi tercer Maratón.

lunes, 30 de abril de 2012

Leyendo 'Correr' de Jean Echenoz

La visita a un foro es suficiente para conocer una nueva referencia literaria sobre correr, lanzarse a su búsqueda en Internet, y gracias a la magia de los Kindle descargarlo y devorarlo en apenas unas horas.

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Flechazo hacia la vida novelada de la 'Locomotora Checa', el gran Emil Zátopek.

En apenas 144 páginas, que pasan en un abrir y cerrar de ojos, el autor francés Jean Echenoz nos cuenta su evolución desde una fábrica de Bata (la de los posteriormente famosos Bata & Bata) hasta la gloria olímpica en los Juegos de Londres 48 y, sobre todo, Helsinki 52 dónde se alza con la triple corona de oro en 5.000, 10.000 y Maratón, para finalizar con su caída en el ostracismo por los soviéticos ante su posicionamiento hacia una Checoslovaquia libre.
Él que había sido utilizado como figura y máximo exponente del éxito comunista, de esto también da debida cuenta el libro y nos engrandece aún más su figura y leyenda.



Llegó a poseer todos los records de fondo de su época desde el 5.000 hasta los 30K.
Fue el primer hombre de bajar de 29' en un 10.000 ¡en el año 54!
Y protagonizó algunos de los momentos más brillantes de la historia del atletismo del Siglo XX.

Para los curiosos maratonianos, su primer Maratón fue el de Helsinki, y lo gana en 2h23'03'', con sus marcas en 5K y 10K podría haberlo mejorado mucho pero es que al bueno de Emil 'le parecía muy aburrido' y claro está, tampoco existían los planes de entrenamiento de hoy ni las condiciones de élite actuales.
En el segundo, en Melbourne, en sus terceros y últimos Juegos reventó y quedó 6º. Lo que, una vez más, nos acerca a la grandeza de esta prueba dónde hasta el mayor de los superclase de su época tuvo que inclinarse.

Un vídeo, de los múltiples que se pueden encontrar en Youtube, sobre su particular forma de correr: cara con sufrimiento extremo, ladear de cabeza y sprint a muerte final.



sábado, 28 de abril de 2012

Fotos Maratón de Madrid 2012

Casi una semana después de la finalización del Maratón de Madrid 2012 ya he podido terminar de subir una carpeta con casi 800 fotos desde los primeros clasificados hasta las 4 horas.

Ni mi cámara es la mejor ni el que suscribe es el mejor fotógrafo del mundo por lo que muchas de ellas no tienen gran calidad, aún así, sirva desde aquí como humilde homenaje a los valientes que surcaron las calles de Madrid el pasado domingo enfrentándose a Filípides y saliendo victoriosos.

Para mí sois todos héroes :)

El enlace aquí, espero que os guste.

Por supuesto, si alguien desea que se retire alguna imagen o quiere que se la envíe en tamaño original sólo tiene que decirlo.


Una historia de...

Esfuerzo y Superación



Dolor y Sufrimiento



Sufrimiento hasta el final





Hasta la meta que ansiamos alcanzar






Con la ayuda de todos




La lucha contra el crono siempre presente



Corriendo fuera de sus fronteras



Felicidad







Para cantar al final... Victoria





Y, sobre todo, compartir el momento con los nuestros que son los que nos aguantan, apoyan y 'corren' con nosotros antes, durante y después del Maratón :)



























lunes, 23 de abril de 2012

Análisis del Maratón de Rotterdam #marathonrdam

Como ya comenté en la entrada sobre mi actuación en el Maratón de Rotterdam de hace 7 días, con tierra de por medio es más fácil entender las emociones en frío e intentar aventurar qué sucedió y aprender en consecuencia.

1. La preparación
A) Como ya fuí relatando por aquí tras las grandes sensaciones de Donosti abracé un 'killer plan' que me situaba en el disparadero 'teórico' de entrenar 7 días de 7 a razón de 130-140 kilómetros por semana y a ritmos más intensos que los que toqué en su día.
Por suerte, o por desgracia, mis limitaciones de disponibilidad para la preparación me permitieron dedicar 6 días y una media de 104 kilómetros pero nunca a los ritmos que debía tocar.
Sensaciones de correr cansado, de ir muy cargado, lo que se siente en una preparación de Maratón, está claro, pero más allá de eso me veía lejos de lo que se suponía.
Esto hace que avances pero no al nivel que el plan marca.
Además, aunque no lo hiciera a la perfección daba una vuelta de tuerca importante 'teórica' sin mediar mucho tiempo desde el debut, es posible que mi cuerpo todavía no estuviera preparado para tanta caña.

B) Hubo entrenamientos clave que no pude realizar, así a vuela pluma series de 5.000, algún controlado y el test final de Media Maratón 3 semanas por imposibilidades de mi calendario personal.
Esos no sumaron y además no apoyaron en números para saber cómo estaba.
Si a eso le sumamos que las dos últimas sesiones de 50' al presunto ritmo de Maratón salieron por encima de pulsaciones y con el amargo sabor de ir forzado, lo cierto es que tenía suficientes evidencias para darme cuenta de que mi ritmo era superior, que atacar un 3'48''-50''/K era versión kamikaze teniendo en cuenta el trabajo realizado.

2. La Carrera
- C) El día era malo, viento del norte de entre 30-40 km/h y 2º de temperatura. Aún así, y pesar de todo lo anterior, salí a por marca. Quizás lo más lógico hubiera sido reconocer que la preparación había arrojado que quizás todavía no estaba para tantos brios y que, además, el día era complicado para ir al límite de las posibilidades de uno mismo, porque esta vez sí que me iba a poner 'al filo de la navaja'. Aún así, no lo hice, y suicidé mis posibilidades queriendo marcar obsesivaente el ritmo objetivo.
En ocasiones hay que reconocer que el día no es el óptimo y recular, otro día será mejor.

- D) Dos primeros kilómetros marcados a 3'50''/K, mi ritmo, en un Maratón es abrir la vía de los hidratos, como dice mi entrenador, por lo que el combustible fácil quedaba disponibible para su consumo... hasta mi límite personal, hasta los 26-30 kilómetros. A partir de ahí, grasas y el muro.
Debí salír más cauto.

- E) Las pulsaciones no mienten. Las tuve por encima de 170 hasta que pegué el petardazo con algunos kilómetros a 174-175, mi ritmo de crucero en Donosti fue 168 y me había preparado para tocar un techo de 170. Tuve que mirarlas y hacerlas caso. Esto ya no es un 10K ni un Cross, donde puedes ir a tope de agonía y en 15' has terminado, aquí desde que petas hasta que terminas media un mundo de una hora.
A partir de hoy, para mí adquieren una importancia soberana.
Imagino que fueron debidas a ir a ritmo contra el viento pero tampoco tengo la certeza absoluta.

Conclusiones
5 grandes áreas de las que aprender para el próximo reto.
En cuánto a la preparación, tengo claro que tengo que correr con un día 'sí o sí' de descanso en semana, más de 100K me parecen excesivos para mis objetivos y quiero re-revisar mis ritmos de entrenos, creo que tiene más sentido ir a Ritmo de Maratón que por debajo en series largas, sean de 2 o de 5K. Para machacar siempre el mismo paso, para conocerlo de memoria.

Sobre la carrera, lo recalcado, empezar más despacio, mirar qué día hace (si hace viento o si hace calor y recular) y prestar mucha atención a las pulsaciones, aquí si tienen importancia.

Respecto a próximo reto y marca objetivo será más conservador. Puede que el día fuera malo, que no supiera salir o que me obcecara en perseguir un ritmo a toda costa, y quizás en condiciones normales mi tiempo hubiera sido inferior pero también hay evidencias que dicen que en mi preparación fuí forzado, y creo que ahora mismo, y después de esta experiencia, tiene más sentido preparar 'un paso intermedio' tipo 2h44'-45', que ya de por sí supondría una mejora de entre 3' y 4' sobre Donosti a volver a prepapar 'presuntamente' un 2h40' que, volvemos a hablar de 7'-8' de mejora.

Creo que ganaré en comodidad de preparación, de sentirme más fuerte y confiado preparándolo viendo que un ritmo de 3'55''/K me parece más al alcance de la mano que un 3'48''-50'' que cada vez que lo pienso me parece más de campanillas.
Si obtengo éxito en el 3er Maratón (otoño 2012) gano moral y crédito para intentar algo mejor en mi 4ª pica en el Reino de Filípides (primavera 2013)

Tengo que asentarme e ir paso a paso.
A pesar de considerarme un tipo cauto y calculador, quizás me dejé llevar demasiado por mi autoconfianza y motivación, no son lamentos son reflexiones que deben ayudarme a continuar entendiéndome a nivel maratoniano.

Despacio llego más lejos.

miércoles, 18 de abril de 2012

Crónica del Maratón de Rotterdam 2012 #marathonrdam

Igual que vino se fue, y el largo preparar de la aventura se esfumó en un suspiro... dilatado de una gama cromática infinita de negros, blancos y grises, ¡menuda experiencia por tierras holandesas!

Pero antes vayamos por partes:

Antes de la carrera
Viajaba junto a mi amigo Ricardo (que haría la carrera de 10K) y gran parte del Pepe Team, ¡fantásticos chavales! en Easyjet vía Amsterdam el viernes por la tarde. La primera sorpresa, que ya empezó a dotar de emoción al asunto, fue que a mitad de la cola empezaron a hacernos bajar las maletas de mano a la bodega porque no cabían en la cabina con el semejante acongoje por parte de cada cuál, aquel corredor que lleva los aparejos necesarios para correr el domingo, y que pueden desaparecer si la compañía aérea pierde su maleta. Afortunadamente no pasó de ahí y lo recogimos puntualmente 2 horas y pico después en el Aeropuerto de la ciudad del Barrio Rojo ;)
Nos ubicamos para coger el tren a Rotterdam, y en apenas una hora ya estábamos en la ciudad donde todo iba a acontecer. Arturo y compañia se alojaban en un NH frente a la salida, ¡menuda ubicación! y nosotros en un Hotel llamado Bilderberg, que ya nos hacía sospechar ;) sobre la conjura que iba a deparar este Maratón a nuestra suerte, a 5' de aquel centro.
Dejamos las cosas y nos fuímos a cenar a un argentino ¡a las 23! Regentado por pakistaníes, cerraban 30' después, con tanta seriedad se tomaban el tema del cierre que llegaron a quitarle el plato de las manos a algunos compañeros porque 'quickly, quicky, police, police'. Con esto y un bizcocho nos fuímos a dormir y a esperar que el tiempo mejorarse porque ya se notaba viento importante y temperaturas gélidas a lo holandés ;(



El sábado amaneció espectacular. Sol, menos viento y buena temperatura. No dormí muy bien la verdad, estaba como activado, no nervioso pero sí expectante y le daba demasiado al coco a muchas cosas, no todas de la carrera. Nos las prometíamos muy felices, porque de hecho ese día supuestamente ya debía llover y hacer peor tiempo. Nos esperanzábamos en que el día siguiente las profecías de tiempo apocalíptico marraran de igual modo. Rodamos 30' con el Pepe Team por parte del circuito desde el Ayuntamiento hasta el Puente de Erasmo, y el K25 para 'reconocer' la pendiente al cruzar el río, importante pero 'no es pa tanto', me dije. El circuito se prometía muy veloz, muchas rectas. Ese rodaje calma y da seguridad.
Desayunamos fuera del hotel (no lo teníamos incluido y nos cobraban ¡25€!, para el día siguiente lo tenía ya preparado 'home made' ;) y marchamos a la Feria del Corredor, situada junto a la salida, para recoger el dorsal y empezar a calentar el ambiente de la carrera. Feria pequeña, más aún que la de la Feria de la Media de Madrid para comparar dimensiones, visita a expositores, soñar con maratones centroeuropeos para otros años y picar en algún puestecillo. En el stand más 'friki' me hice unos manguitos personalizados como recuerdo, prácticamente estaba convencido de no usarlos porque luego me agobia todo en carrera y seguramente acabarían en el suelo. Más tarde, el tiempo que iba a padecer me hizo emplearlos y ¡menos mal que contaba con ellos!
Ricardo y yo, comimos pasta a borbotones en la Feria por apenas 10€, genial la organización por ese lado, paseamos por Rotterdam hasta llegar a la parte del Puerto Viejo, descansamos en modo siesta, aunque yo seguía sin pegar ojo. Y por la noche, quedamos con el resto del Pepe Team en un italiano regentado por la mismísima Señorita Rotermeyer, ¡lo juro! Apuramos una pizza gigante, ahí, ya si hablamos de Maratón, de sueños y temores, durante el día apenas mentamos a la bicha. Al salir a la calle, el tiempo definitivamente había cambiado y había rugido de tambores para el día siguiente.

El Gran Día
Desperté a las 7,20 (debía hacerlo 10' después) y dormí un poco mejor, aunque sin tirar cohetes, devoré el desayuno junto a mi compañero que todavía dormitaba algo (café, muesli con soja, tostadas y plátano), y empezamos a ponernos en marcha, tocaba ducha, beber agua en cantidad, y vestirse para la faena.
Desde las impresionantes vistas de nuestra habitación se veía las banderas moverse de forma importante, aunque pensaba que todavía quedaba tiempo para que el día mejorase.

A eso de las 9,15 estábamos ya en el Hotel de Arturo para dejarles nuestras maletas, ¡gracias chicos por guardarlas!, calentar y ponernos la ropa de verdad. Hacía frío, viento, la única buena noticia era que no llovía. Aún así, me mantenía muy motivado y confiado, sabía que iba a ser una carrera dura, donde iba a salir a apostar fuerte y dónde me podía estrellar pero aún así era un marco incomparable para hacerlo y llegaba, dentro de lo razonable, en estupendas condiciones.



Tras hacernos la foto de rigor de grupo, Arturo y yo nos fuímos para la salida apenas a 15' para empezar el magno evento. Con el consiguiente atasco en los cajones, a los cuáles se debía entrar ¡desde atrás! No había aperturas laterales, y aunque teníamos un dorsal del cajón B (hasta 2h45') la organización nos decía que debíamos ir hasta el final y atravesar la montanera de casi 10.000 corredores. De locos.
Tras intentar colarnos por la pista donde la élite hacía los progresivos finales, dos tipos de la organización no nos dejaron meternos, a pesar de que un simpático Manager español, imagino que el de Castillejo o Cáceres, les comentaba que éramos atletas de élite, jajaja, la situación era tragicómica, sólo hace falta verme para darse cuenta que me comí hace tiempo los cocidos que no se apretó el pobre Mosop ;)

No me puse nervioso porque sabía que de alguna manera o de otra acabaríamos dentro, Arturo me dijo que a mitad nos metíamos, y así hicimos. Fu un poco 'quinqui' pero saltamos la valla y nos metimos 'con los super buenos' apenas a 10' para empezar. Le dije a Arturo que para no llamar más la atención fuéramos para atrás hasta el nuestro... de vez en cuando alguien de la organización nos veía y nos decían que para atrás pero no hacían nada más. En Madrid, seguro que me lleva un miembro de seguridad de la oreja hasta el cajón de las 5 horas...
Saludamos a Castillejo, que liebreaba a Cáceres, y nos quedamos justo delante del Cajón B, el nuestro, donde esperaban ansiosos todos los maratonianos llegados de los más recónditos lugares del mundo, emociona solo de pensarlo. Todos con el mismo objetivo durante 3 meses, y sobre todo, ése día.

Antes de salir vimos a  Pytu, Aitorhe (del foro del atleta.com) y esperamos emocionados el cañonazo inicial (¡porque así empieza Rotterdam!) escuchando el emocionante 'You´ll never walk alone' (que tenía mucho que envidiar al que canta el KOP en Liverpool pero que aportaba dosis de épica al asunto)

Salida lenta pero fluída, por fin Arturo y yo juntos en un Maratón, aunque no en las condiciones que hubiéramos deseado ya que llegaba convalenciente de varios días con fiebre y malestar general. Aún así confiamos en nuestro entreno y posibilidades. Quería marcar los parciales sobre 3'50''/K, no me obsesionaba que fuera exactamente el soñado 3'48'' que me hubiera llevado a 2h40' porque en realidad sabía que mi horquilla objetivo era muy amplia y que luego la carrera pondría mis posibilidades en su sitio. Aunque no me imaginaba que tanto.

Primeros dos kilómetros en 3'50'' y buenas sensaciones, Arturo junto a mí, tras pasar el espectacular Puente Erasmo, sin prisa pero sin pausa, recuperamos el ritmo bajando como había previsto hacer, nos dirigimos hacia la parte Sur de Rotterdam, donde iba a trascurrir más de la mitad de la carrera. Seguramente un tramo sin importancia en un día de buena climatología, sin embargo, en esta edición se tornó clave para las aspiraciones de muchos, entre otros las mías.



Para hacerse una idea del entorno, es un barrio residencial razonablemente llano con casitas a los lados, con público en casi todos sus tramos y algunas bandas de música que acompañaban la animación. Los holandeses, más en unos tramos que en otros, animan pero no hacen milagros. El viento pega fuerte, no hay grupos desde el principio. No puedo considerar que tuviera ni uno en todo el Maratón, demasiados intereses individuales, muchos saltos, y ningún bloque aventurando ritmo de 2h40'-50' razonablemente identificado. Tocaba correr a ciegas y preguntar, o ser preguntado, como suena.

Asi a un argentino que iba con varias féminas, o algún español que se dejaba caer por nuestro grupo.
Primeros 5K en 19'19'', por encima de lo previsto pero en línea del menos a más que me gusta realizar.
El viento se nota que da gusto y hay muy pocos lugares donde refugiarse. No entiendo cómo no se forma un grupo, me muevo entre 3'48''-52'', muy regular, en una curva sobre el 7K pierdo a Arturo y yo sigo hacia delante porque creí que mi ritmo estaba ahí.

Pasando el K10 sobre 38'30'', hay algunos que me ven tirar firme y me preguntan hacia donde voy '2h40' les digo, a lo que me responden unos que 2h37' (un argentino), otros que bajar 2h44'' (un atleta catalán), otros sobre 2h50' (un Señor de Murcia, como en el chiste ;) y sin embargo ahí estamos juntos y revueltos. Nadie entiende nada, solo una explicación, el día es muy malo para correr y hay valientes que salen a por todas, otros que se están replanteando la marca y los que nos que hacemos un mix de las dos. En ese momento, ya tenía claro y decía 'voy a por esto pero este ritmo que llevamos es ligeramente por debajo de 2h42', lo que me seguía pareciendo por supuesto un tiempazo y más con el día de perros que hacía.

Tras consumir el primer gel perjuro que nunca volveré a llevar un pequeño imperdible para sujetar los 3 destinados al efecto porque me vuelven loco colocarlos y que no se caigan, no sé si pierdo tiempo pero desde luego si concentración en lo importante. Afortunadamente no se me cae ninguno.




Voy rumbo al K15 casi clavado en 3'48'', buenas sensaciones pero voy siendo castigado por el viento y el monótono circuito, me parece estar en un bucle infinito. Sigo con fuerza pienso que a pesar del día estoy haciéndolo bien y tiro a por mi marca decidido. Hay dos argentinos con los que hago piña de vez en cuando, de mucha clase, ayudan a llevar el ritmo de vez en cuando, parece que nadie quiere hacer grupo y no entiendo porqué todavia... saltamos, saltan... así todo el rato.
Del 15-20 marco 19'13'' (lo veo ahora, entonces no lo sabía) lo que me sigue llevando en la senda de lo regular, pasando la Media Maratón fuerte todavía en 1h21'03'', la carrera está siendo muy dura pero que mantengo el ritmo a pesar de las dificultades, que el tiempo final puede rondar los 2h42' largos de continuar así, sin embargo, este último compás ha sido el más duro casi 4K con el viento en contra obsesionado por seguir firme y adelante, he notado como se me iba cargando el cuerpo pero sobre todo el pie derecho, no le doy más importancia imagino que con el paso de las horas se relajará.
Tampoco se lo doy a llevar de media 172 pulsaciones y viendo habitualmente las 174-175 encima, cuando mi ritmo de maratón es sobre 169-170 (168 medio en Donosti), estaba convencido que podía funcionar con vueltas altas...


En el K25 veo a Pepe, sabía que estaría ahí, y ya estaba deseando ver a alguien conocido porque el entorno era desolador y ni una cara conocida, acompañado de Arturo ya relajado, luego sabré que abandonó en el K16-17, (una pena ¡en el próximo Maratón vamos a tope!).
Me preguntan que tal y sólo acierto a decir 'voy... ehhh, bien', porque hasta ese momento había peleado como un jabato los tiempos objetivo para los que iba a Rotterdam, a pesar de venir castigado en cada ráfaga.
Será un punto clave de la carrera, fue verles y empezar a bajar, un argentino le dice al otro 'la carrera todavía no ha empezado, luego veremos cómo salió todo' (creo que en el fondo hablaban de mí, terminaron en 2h48' y 49', también muy lejos de sus aspiraciones, aunque no sé si tan cascados como yo). Ése kilómetro lo marco en 4'04'', no acierto a adivinar porqué... en el Puente (K26) regulo y voy despacio subiendo, sé que queda la bajada, la carrera ya es una contrareloj, voy sólo, ni un compañero tras más de 1h40' corriendo. Noto la animación, los manguitos apoyan llevo mi nombre y una bandera española, lo hacen los compatriotas y también los holandeses, OLEEE, VAAAMOS, ÁNIMO DÁRRIOO, e intento disfrutar de ese momento tan tuyo: centro de una capital europea con casi una hora por delante y tú convencido de doblegar a la Bestia, caminando hacia la marca soñada.

Tras pasar el Puente de Erasmo y la bajada en 3'59'', y completar el K27 en el centro de Rotterdam en unos razonables 3'56'', pienso que estoy atravesando un bache y que tengo tiempo para levantar esos parciales o al menos mantenerlos. No podía estar más equivocado, no volveré a ver el 3'xx en mi reloj, el túnel de bajada y subida zanjó mis malas sensaciones, empiezo a ver kilómetros a 4'01'', 09'', y ya estoy en el pozo sin siquiera haber entrado en el Parque, momento marcado por el K30.
Justo antes me pasa el corredor catalán que quería bajar de 2h44' y que 'casi me pedía que me quedara para acompañerle', va como una fiera, intento coger su rueda pero no voy, no hay explicación, nunca sentí nada así, las piernas no van. El mensaje del cerebro llega por debajo de mi cintura pero éstas no responden como les pido, como me tienen acostumbrado (carrera tremendamente inteligente del chaval, después ví que hizo 2h43'50'')

Me planto en el Parque Kralingse, ése marca el tramo del K30-38, ¡manía que tienen los organizadores de meter Parques tornados en cementarios en el final de las carreras), sabiendo que soy un cadáver, tengo 12 kilómetros por delante y no sé cómo los voy a completar. Si creía que había abrazado el muro rodando a 4' no podía ni imaginar lo que tenía por delante. Las piernas hechas cemento, la cabeza intentaba calcular, qué tiempo conseguiría marchando por encima de 4', pasé del 2h42'' al 2h45', a intentar bajar mi marca de Donosti (2h47'49'') y... definitivamente a encontrarme luchando con aquel al que desprecié y no tomé en cuenta.
Miro las pulsaciones y ya, ahora sí, están desplomadas pero no es una buena noticia es tan sólo la confirmación de mi defunción como corredor en pleno muro. Tú quieres, tu corazón está relajado pero tus piernas no pueden.
Los corredores me pasan como aviones, no en vano, K32 4'11'' K33 ¡4'24''! K34 4'12'', y voy fundido, perfectamente consciente eso sí de lo que sucede, no zombie pero dándome un paseo rodeando el dichoso parque, sólo veo verde, no hay mucha animación...
Justo a partir del K35, los peores kilómetros de mi vida como corredor, en el momento en el que cuando memorizaba cada recodo del circuito soñaba con que volaría ya buscando el regreso y el centro de Rotterdam, se me encienden todas las alarmas, ¿Piensas que ir a 4'10'' es el muro iluso?, me decía Filípides.

K35 en 4'28'' y K36 en 4'27'' y más que preguntarme busco respuestas, ya no voy a pensar en el día de perros que hace, que corrí en contra del viento y queme naves, que se me subieron las pulsaciones o que igual no estaba tan fuerte como creía, ahora mi  cabeza está en terminar. Soy maratoniano y esta es mi primera prueba de fuego, nunca me las ví así, me mantengo frío, me da igual terminar a 6', mi misión es seguir y llegar, y cuánto antes mejor... sin embargo no hay dolor, ni pena, lo asumo como el papel que hoy me toca desempeñar, en Donosti fue de éxito, hoy de lucha hasta la extenuación.

Como he dicho, no había dolor... hasta el K37, mi bíceps femoral me da una descarga infernal y paro lentamente, lo recuerdo a cámara lenta, todavía veo a dos holandeses junto a mí resoplar a mi tono, casi no querían mirar, y yo a ellos tampoco. ¡Qué sensación joder! En 120 carreras, en 11 años, no me he parado en mi vida en ningún sitio, ni para atarme un cordón, ni para orinar... en mi segundo Maratón, en mi primero en el extranjero, en el momento soñado me veo con un pie fuera...

Sigo frío, 'para Darío', me digo. Y Darío estira la pierna para atrás intentando estirar el músculo, es un estiramiento psicológico, me da tanto miendo estirar de verdad y notar un dolor de lesión o que me dejara varado, que apenas dura 5''... camino un poco, sigue ahí pero me da igual, comienzo a trotar suave, los holandeses de al lado me aplaude, joder parece que me empujan, les siento en el cogote, menudo espectáculo pienso yo... ¡y gratis!
¡Y volví a correr! Ya en modo, ¡quiero terminar y no lesionarme! ¡quiero terminar y aunque sé que no puedo ir más deprisa que 4'30''-40'', me vale porque si fuerzo igual me acuerdo un año!

En el K37 marco 5'14'', lo que quiere decir que 'apenas' he perdido 40'' en todo ese trasiego.
Y los demás caen entre 4'35'' y 4'40'' como aviones no, cazas de combate pasándome, y yo viéndoles en la distancia, atletas de Medina del Campo, catalanes... ¡parece un Maratón español!

Y ahí, en el sufrimiento, en la finalización aprieto los dientes y sé que estoy terminando mi segundo Maratón, que tengo la medalla casi colgada, después de una carrera tan larga, parece que llevo una semana ahí primero fuerte contra el viento, después abatido y arrastrándome pero sé que es la cara chunga, la cruz del Maratón, y que tengo que aprender a convivir con ella porque aparecerá, me hablaron de ella pero no me imaginé que tenía cuernos y rabo. Del K35-40 en 23'34'', queda todo dicho.
Como y bebo todo lo que me ponen por delante, como Homer en el episodio en el que corre pero nada surte efecto, ya cavé mi fosa y eso ya nadie lo remedia, ni geles ni ocho cuartos.



En esos momentos llego a plantearme si en realidad es bloqueo mental o físico, pero da igual, no quiero que aquello del K37, fuera lo que fuera, vuelva a aparecer. Por lo que entra el piloto automático de contingencia hasta meta.
El caso es que el último kilómetros y 197 metros sale en 5'05'' a 4'17''/K de media en una búsqueda ilusoria de bajar de 2h51', a lo cuál me quedo a las puertas.

Justo en el último recodo del final me espera el Pepe Team y Ricardo, me animan porque saben que he debido pasarlas putas, con perdón, ni imaginarlo pueden hasta qué punto.

Dos españoles pasan por mi lado emocionados, dándose palmadas, abrazados al llegar, como entraba yo en Donosti hace apenas 6 meses, hoy la cara y la emoción es radicalmente distinta pero llego alegre porque es mi segundo Maratón y porque conseguí llegar a pesar de todo, en una última hora de dureza extrema en un tiempo razonablemente bueno: 2h51'09'', a 4'03''/ de Media.

2h51'09''
275º de 7.538 llegados a meta. 119º de mi categoría senior masculina.
Mi carrera en el Garmin
Clasificaciones Maratón Rotterdam 2012
Fotos de Maratón de Rotterdam 2012

Al llegar casi en hipotermia, con un frío descomunal, sin cansancio de piernas, no en vano llevo una hora de paseo ;) empiezo a pensar muchas cosas pero sobre todo valoro, como ya he dicho por ahí, que en Rotterdam, circuito que no me gustó por cierto, recibí mi verdadero bautismo de maratoniano: en modo de lucha, sufrimiento, dolor y combate hasta el final.



El ANÁLISIS esta misma semana por este cuaderno de bitácora, aunque podéis aventurar ya muchas de las lecturas que saco de la carrera. Compleja donde las haya y donde no alcancé mi objetivos.

Gracias a todos por el apoyo, nos vemos en el próximo Maratón :)

Porque no dudéis en que esto me hace más fuerte y me ayuda a aprender de qué va la vaina de Filípides y nosotros.

PD. días antes reflexionaba sobre las sensaciones que estaba teniendo y cómo interpretarlas y pensaba en que me gustaría tener ya 10 maratones encima para saber por dónde andarme, este es uno de esos 10 imprescindibles para futuro.